Sheinbaum inaugura campus en Yucatán y fija postura sobre honestidad, educación pública e infraestructura urbana, aseguró que ningún gobierno extranjero arrebatará la transformación.
Durante una gira de trabajo por Yucatán, la presidenta Claudia Sheinbaum encabezó la apertura de la sede de Kanasín de la Universidad Nacional Rosario Castellanos y aprovechó el acto para enviar un mensaje político centrado en la honestidad dentro del proyecto que encabeza, así como en la defensa de la educación pública y la ampliación de derechos sociales.
En el mismo evento, el gobierno de Yucatán planteó la necesidad de respaldo federal para atender rezagos en agua, movilidad y seguridad en la zona metropolitana de Mérida.
La jornada tuvo como eje la inauguración de la Unidad Académica de Kanasín, un nuevo espacio de educación superior que, de acuerdo con reportes periodísticos, permitirá ampliar la cobertura para más de mil 300 estudiantes en la entidad.
La apertura se inscribe en la estrategia federal de crecimiento de la matrícula en niveles medio superior y superior, con nuevas instalaciones y equipamiento para fortalecer el acceso a estudios profesionales en el sureste del país.
En su intervención, Sheinbaum remarcó que el movimiento que representa no debe servir de cobertura para conductas alejadas de la legalidad o la ética pública.
La mandataria dejó claro que la legitimidad de su proyecto, afirmó, depende de mantener una línea de actuación basada en la probidad y en la cercanía con la ciudadanía.
La declaración ocurrió en un momento de alta atención mediática sobre el comportamiento de figuras vinculadas a la vida pública nacional.
La presidenta también enlazó ese mensaje con una defensa de la educación pública. Recordó su paso por las universidades públicas y presentó la expansión de espacios académicos como una forma concreta de convertir en realidad el derecho a estudiar.
Bajo esa lógica, sostuvo que la apertura de nuevos planteles no solo representa infraestructura, sino una apuesta por reducir brechas y ofrecer oportunidades a jóvenes que durante años enfrentaron limitaciones para continuar su formación.
Junto con el tema educativo, la mandataria enumeró otras líneas de acción de su administración vinculadas con salud, becas e infraestructura regional.
En ese recuento, presentó el fortalecimiento de servicios públicos y la continuidad de obras estratégicas como parte de una agenda que, dijo, busca traducir recursos públicos en beneficios tangibles para la población.
El mensaje estuvo dirigido especialmente a estudiantes y familias reunidas en el acto, ante quienes insistió en que los programas sociales deben sostenerse con criterios de responsabilidad y transparencia.
Otro de los ejes del discurso fue la idea de que los avances sociales no son permanentes por sí mismos y requieren respaldo ciudadano para preservarse.
Sheinbaum presentó su gestión como una administración apoyada en la participación popular y sostuvo que la conducción del gobierno debe responder a esa base social.
En ese marco, también defendió la soberanía nacional frente a cualquier intento de presión externa sobre el rumbo político del país.
En el mismo encuentro, el gobernador Joaquín Díaz Mena expuso ante la presidenta un diagnóstico sobre la presión que enfrenta la zona metropolitana de Mérida por su acelerado crecimiento.
Su planteamiento puso el foco en tres frentes: abastecimiento de agua potable, movilidad urbana y fortalecimiento del equipamiento de seguridad.
Según explicó, la capacidad instalada en varios rubros ha quedado rezagada frente al aumento de población y a la expansión territorial de la capital yucateca.
Como parte de esa propuesta, Díaz Mena planteó la posibilidad de gestionar un financiamiento por mil 500 millones de pesos para combinar recursos estatales y federales en obras prioritarias.
La iniciativa, identificada en la cobertura periodística como Plan Renacimiento para Mérida, contempla modernización hidráulica, intervención en cruces viales conflictivos y acciones para mejorar la capacidad operativa en seguridad.
Al cierre del evento, Sheinbaum expresó su disposición a respaldar, en particular, las acciones vinculadas con el suministro de agua para la capital del estado.
La visita presidencial dejó así dos mensajes principales: por un lado, la expansión de la oferta educativa como emblema de política pública en el sureste; por otro, la apertura de una ruta de coordinación entre Federación y estado para atender presiones urbanas que ya impactan la vida diaria de miles de habitantes en Mérida y su periferia.
Con ello, la gira en Yucatán combinó agenda educativa, definición política y gestión de infraestructura en una misma jornada.
